Un rompehielos antártico australiano encalla cerca de la isla Heard: un sombrío recordatorio de los peligros de la región polar
- The daily whale
- 20 oct 2025
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El buque insignia australiano, el RSV Nuyina , chocó contra el fondo marino cerca de la remota isla Heard la semana pasada y se hundió brevemente antes de liberarse y dirigirse a aguas más tranquilas. Aunque no se reportaron heridos, el incidente ha suscitado preocupación en la División Antártica Australiana (AAD) y ha reavivado el debate sobre los riesgos de operar en algunas de las aguas más agitadas y menos exploradas del mundo.
Botado en 2021, el Nuyina es la joya de la corona de la flota antártica australiana: un rompehielos de 500 millones de dólares diseñado para transportar científicos, carga pesada y equipo de investigación sensible a través del Océano Antártico. Su misión era realizar estudios oceanográficos y entregar suministros a estaciones de investigación remotas cuando, según se informa, encalló en una zona mal cartografiada al norte de la isla Heard, a unos 4.000 kilómetros al suroeste de Perth.
Los informes preliminares indican que el buque sufrió daños menores en el casco, pero sigue plenamente operativo. Sin embargo, la situación motivó una investigación inmediata sobre los sistemas de navegación del buque y la precisión de los mapas existentes del fondo marino. «Estas aguas son extremadamente dinámicas», declaró la Dra. Emma Johnston, directora de la AAD. «Incluso con mapas y datos satelitales modernos, algunas partes del Océano Antártico aún son menos conocidas que la superficie de Marte».
La Isla Heard, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra cerca de la intersección de varias placas tectónicas y dorsales volcánicas, lo que confiere a su lecho marino una complejidad excepcional. Los sedimentos inestables, los volcanes submarinos y las condiciones impredecibles del hielo crean un entorno peligroso incluso para las embarcaciones más modernas.
El incidente cuestiona la fiabilidad de la cartografía oceánica global y subraya la urgente necesidad de mejores estudios hidrográficos en las regiones polares. Actualmente, menos del 25 % del fondo marino mundial está cartografiado con alta resolución, una cifra que disminuye considerablemente cerca de la Antártida.
Aunque se espera que la misión del Nuyina continúe después de las inspecciones, los expertos afirman que el incidente sirve de advertencia oportuna. "A medida que el cambio climático acelera el deshielo polar, estamos enviando más barcos a zonas donde los datos de navegación son peligrosamente incompletos", señaló el geólogo marino Dr. Ryan Cole. "Cada expedición nos enseña más, pero también nos recuerda lo poco que aún sabemos".
Para los científicos a bordo, esta experiencia de cerca fue aleccionadora. El Océano Antártico sigue siendo una de las últimas fronteras reales, un lugar cuya exploración, incluso con la tecnología más moderna, está plagada de cierto grado de imprevisibilidad.
Mientras el Nuyina continúa navegando, con sus sensores aún activos bajo el cielo del este, el mensaje es claro: la búsqueda para comprender los últimos espacios naturales de la Tierra continúa, pero requiere respeto por los contornos cambiantes e invisibles de las profundidades.
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